Memoria 4. Glotaritarismo: hipervigilancia, COVID-19 y Nueva normalidad.

Seminario online #ElRégimenlive impartido por #SayakValencia.

Sesión 4. 21 de octubre, 2020.

Por Aline Hernández


En la última sesión retomamos el diálogo en torno al ejercicio de imágenes que compartieron lxs participantes. Con esto, Sayak Valencia buscaba regresar al tema de la ontologización de las imágenes, el cual fue abordado a lo largo del seminario a partir de ejemplos prácticos. Finalmente, la sesión conlcuyó con algunas reflexiones por parte de la autora sobre el “glotaritarismo” y lo que denomina “nueva normalidad’.


Una de las intervenciones giro en torno a una fotografía que asemeja la imagen de un líder político. La compañera nos compartió que la fotografía forma parte de un proyecto que busca recoger elementos visuales propios de la derecha en Colombia. La idea del proyecto era plasmar una estética que diera cuenta del discurso de odio y limpieza social que afecta a personas racializadas y líderes sociales de forma exacerbada y que se encuentra al centro de los grupos políticos asociados a la derecha en el país. Para ello, la participante diseñó una campaña política donde retomó símbolos como las águilas negras, las cuales constituyen un reducto importante del paramilitarismo en la región. Como parte de la campaña, ella misma se transformó para encarnar esta sensibilidad de derecha, lo que implicó cambiar su forma de vestir y comportarse. Asimismo, la investigación requirió llevar a cabo visitas de corte etnográfico al Congreso de la Nación para poder realizar esta apropiación, además de analizar datos e información pública que comparte la gente en redes sociales. El objetivo general del proyecto era analizar el panorama de la derecha en Colombia, particularmente en un momento en que las campañas de odio y violencia hacía los líderes sociales están cobrando fuerza para poder vislumbrar formas de resistencia y discursos críticos. Inicialmente, el proyecto pretendía presentar al personaje de forma pública, sin embargo, la pandemia la orilló a pausar.


Valencia observó que la idea de poder pre-producir la realidad o bien manipular la construcción de la realidad haciendo uso de tecnologías digitales cristaliza muchas de las ideas asociadas al régimen live. Las pantallas permiten precisamente editar y modificar la realidad y a la vez fungen como una suerte de narcótico, en el sentido que inmovilizan a las poblaciones en beneficio de intereses políticos particulares.


Otra de las intervenciones nos compartió una serie de imágenes compuesta por siete imágenes y un video clip. Las primeras dos imágenes fueron fotografías que documentaban impactos de bala al interior del domicilio particular del compañero; la primera mostraba un registro de hueco en la pared de su casa en Río de Janeiro, Brasil y la otra, el registro sobre el vidrio de su domicilio localizado en Cali, Colombia. Ambas fotos fueron tomadas con su celular en 2019. En Brasil se trató de una bala perdida en el contexto de un operativo policiaco. En Colombia fueron disparos directos de balines de plomo de 5.5 milímetros en el contexto de protestas sociales. La tercera imagen, muestra la celebración de Wilson Witzel ante la persecución espectacular del abatimiento de un secuestrador por las fuerzas especiales desde un helicóptero. La cuarta imagen consistió en una fotografía del presidente de derecha brasileño Jair Bolsonaro donde se muestra enseñando a una niña a hacer su símbolo de campaña similar a un arma con los dedos, un gesto que consiste en simular una pistola con las manos. La quinta fotografía es Daniel Silveira, Rodrigo Amorin y Wilson Witzel rompiendo la placa con el nombre de la exconsejala asesinada Marielle Franco el 30 de septiembre de 2018. La sexta imagen consistió en la obra del artista Rodrigo Camacho, vinculado con la derecha en Brasil. En ella vemos un panel compuesto por 40 balas equivalente a 50 kilos, realizado en homenaje al partido Alianza y, específicamente, a Jair Bolsonaro. La séptima imagen, mostró aliados del Movimiento de Autodefensas Unidas de Colombia. Para finalizar, la intervención nos mostró un video clip del grupo GTA Barranquilla creado a raíz de las tomas de las calles que tuvieron lugar como resultado de la pandemia.


En su conjunto, la secuencia de imágenes buscaba dar cuenta del proceso de construcción de imaginarios distópicos de violencia. La intervención también buscó problematizar las políticas de circulación de las imágenes en la esfera pública. Al respecto, Valencia comentó que algunas de las imágenes nos hablan de una atmósfera en la cual la violencia se ha normalizado. También resaltó el discurso crítico que se genera al ver las imágenes en conjunto, a diferencia de los relatos que se producen al verlas descontextualizadas.


Otra de las intervenciones puso a discusión el tráiler de la nueva película de Michel Franco Nuevo Orden. A unos días de estrenarse la película, las escenas puestas en circulación en línea causaron controversia. Como se mencionó durante la intervención, el tráiler apelaba a una suerte de inversión, presentando a miembros de la clase alta blanca mexicana amenazada por sujetos racializados. Valencia mencionó a propósito del video clip, que este recurso de polarización se encuentra al centro de la discriminación que se vive en México. Asimismo, Valencia observó que la película da cuenta de la falta de interés por subvertir las narrativas y las funciones sociales.



En la segunda parte de la sesión, Valencia ofreció algunas observaciones finales en torno al glotaritarismo, cómo se relaciona con la hipervigilancia, el Covid19 y la nueva normalidad que se está construyendo.


El concepto del glotaritarismo, como menciona Valencia, hace referencia a los totalitarismos localizados en regiones concretas como es el caso del golpe de estado en Bolivia, la movilización de la derecha en Brasil a raíz del triunfo de Bolsonaro o incluso en México, con el afianzamiento de la política regresiva ahora encarnada por una política de izquierda. El glotarismo se refiere entonces a la forma más acabada del neoliberalismo donde el banco mundial, entre otras instituciones, pasa a gerenciar todos los espacios de la reproducción de la vida. Como señala Valencia, esto es importante porque marca una continuidad entre algo que parecía incompatible –la democracia y el neoliberalismo. El glotaritarismo es así un neologismo que utiliza la autora para apuntar a la concepción de lo global, de globalización y toda la tesura de globalización que deviene en neoliberalismo. Por otro lado, Valencia señaló que en el glotaritarismo los regímenes de control jurídico y las economías son globales pero las distopías son locales. Estás pueden cobrar la forma de la necropolítica a través de masacrar a las poblaciones y anestesiar masivamente compartiendo una axiología del poder totalitario. Esto, como observa Valencia, no es excluyente de la biopolítica u otras formas de organización sino que más bien forman una especie de montaje que se va retroalimentando y va utilizando elementos según convenga la localización específica y el discurso específico.


Aunado a esto, la vigilancia juega también un papel fundamental en el glotaritarismo. Este es un tema que aborda Marta Peirano El enemigo conoce el sistema. Manipulación de ideas, personas e influencias después de la economía de la atención (2019) donde la autora da el ejemplo de China como la versión más apuntada de la hipervigilancia, donde las poblaciones se controlan mediante la producción de capital social. Valencia por su parte lo relaciona con nuestro contexto en Latinoamerica. Por ejemplo, a partir del Covid19 el argumento biopolítico higienista que trabaja con la idea de conservación de la población ha conllevado una cesión de nuestros derechos sociales, civiles, culturales y políticos, pero también nuestros derechos de privacidad. Somos orillados a permitir que nos vigilen y que den seguimiento de nuestros movimientos precisamente para no propagar la pandemia y este argumento sanitarista biopolítico deviene en una arquitectura psicopolítica de vigilancia en la cual, por bienestar de los demás, accedemos a ser hipervigilados. Esto no sólo esta relacionado con la cesión de datos de localización o geolocalización, sino como observa Valencia, pasa a través de la extracción de datos y se materializa en formas de control de la población de forma más general.


Un ejemplo de las nuevas formas de vigilancia implementadas a raíz de la pandemia fue el caso del banco BBVA en México, el cual durante la los primeros meses empezó a pedir a los usuarios que se identificaran mediante tecnologías faciales estandarizando este método. Para Valencia este es un caso concreto de modificaciones que la pandemia ha permitido y normalizado, pero se pueden también mencionar otros ejemplos como lo es el cierre de fronteras, la discriminación racial, la polarización de los discursos, el asesinato de personas de manera indiscriminada o la televisación de asesinato.


Por otro lado la autora también habló de la imagen del virus. Lo primero que pudimos ver del virus fue precisamente una imagen, nos señaló. Esto, para Valencia, habla del rol que juega la mirada y la visión en los sistemas políticos. Tal como señala, nos tenían que dar una representación del virus porque si no había una imagen aunque viéramos que gente moría no dábamos cuenta, como si la idea de realidad tuviera que pasar por la imagen del prototipo del virus. Para la autora, esto es sintomático en la re-fundamentación de la idea de la pantalla como único medio para poder estar seguro y estar con otros, pero también de la desterritorialización de los otros sentidos. Es decir, la territorialización entra por los ojos pero se está ocupando de manera silenciosa de los otros sentidos y, a su vez, lo háptico está siendo desplazado a través de la pantalla. En este sentido, señala la autora, estamos cada vez más inmóviles y lo estaremos cada vez más sí no nos damos cuenta que lo háptico esta siendo desterrado.


Para finalizar, la autora concluyó con los textos de María Galindo “Desobediencia por tu culpa voy a sobrevivir” (2020) y “Normalidad Vs. Anormalidad” (2020). Como observó Valencia, algo que Galindo pone sobre la mesa es la idea de que la nueva normalidad que está produciendo la pandemia ha desencadenado una nueva forma de dictadura mundial policíaca y militar. Galindo en este sentido, propone apelar a otros saberes para formular formas de disentir. A esto agregó Valencia que los glotaritarimos, la hipervigilancia, el Covid19 y la nueva normalidad componen un tinglado para hablar justamente de ese devenir del capitalismo gore hacia la política snuff del cinismo y donde justamente se quitan las máscaras de aquella política que está trabajando con los valores del racismo, del fascismo y del machismo para darle una nueva forma a la política contemporánea y también para que perseveremos en la sumisión como un mal menor.



A partir de aquí, continuará el segundo seminario impartido por Sayak Valencia. ¡Espéralo!

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